“Millones de niños no alcanzan su potencial porque carecen de oportunidades, reforzando el ciclo de pobreza y desigualdad en Brasil. Necesitamos personas diversas, capaces y obsesionadas por resolver este problema. Estamos comprometidos con la formación de estos líderes. Empezamos a nivel de las escuelas públicas, actuando desde el primer día, junto con las comunidades, para ampliar las oportunidades de los alumnos que hoy están allí. A partir de esta experiencia, promovemos el desarrollo y el compromiso necesarios para liderar transformaciones en profundidad y a escala, hasta que todos los niños alcancen una educación de calidad”.