Una iniciativa de la Universidad de Stanford financiada por VélezReyes+ para fortalecer la gobernanza democrática en América Latina.
Democracy Action Lab (DAL) es una iniciativa de Stanford que conecta la excelencia académica con el emprendimiento innovador para fortalecer la democracia.
Dirigido por los profesores Beatriz Magaloni y Alberto Díaz-Cayeros, el laboratorio reúne a académicos, tomadores de decisiones y líderes cívicos para comprender cómo las democracias se erosionan y cómo pueden reconstruirse desde dentro.
DAL trabaja de la mano con actores locales para identificar, poner a prueba y escalar respuestas efectivas frente al retroceso democrático.
Su misión: asegurar que el conocimiento no se quede en el aula, sino que se convierta en una fuerza de cambio.
El apoyo a la democracia en América Latina ha caído del 63 % en 2010 al 52 % en 2024.
Mientras tanto, dos de cada tres ciudadanos expresan su insatisfacción con el funcionamiento de la democracia, y más de la mitad afirma que no se opondría a un gobierno no democrático si este resolviera sus problemas.
Sabemos mucho sobre las causas de la erosión democrática, pero menos sobre cómo revertirla de manera efectiva. El Democracy Action Lab nació para cambiar eso: para conectar la evidencia con la acción, reconstruir la confianza en las instituciones y demostrar que la democracia puede dar resultados.
Una red de académicos líderes que sitúa la democracia latinoamericana en el centro de la investigación global.
El consorcio garantiza que las realidades, los desafíos y las innovaciones de la región formen parte del debate mundial sobre la resiliencia democrática.
La primera aceleradora dedicada a los emprendedores democráticos: innovadores del gobierno, la sociedad civil y el sector privado que desarrollan ideas para lograr que las democracias funcionen mejor.
A través de mentorías, acceso a evidencia y herramientas prácticas, el garaje ayuda a estas iniciativas a probar, perfeccionar y evaluar su impacto.
En VélezReyes+ creemos que defender la democracia requiere la colaboración entre quienes la estudian y quienes trabajan por protegerla. Nuestra alianza con el Democracy Action Lab de Stanford refleja esa convicción.
Al asociarnos con el DAL, contribuimos a ampliar su alcance en América Latina, una región donde la resiliencia democrática está siendo puesta a prueba y donde la innovación, la evidencia y el compromiso son más necesarios que nunca.
Juntos estamos tendiendo puentes entre investigadores y actores en el terreno para generar soluciones que fortalezcan las instituciones, renueven la confianza cívica y garanticen que la democracia funcione para todos.