La calidad de la educación no debería depender del lugar en el que vives. Sin embargo, en las zonas rurales Latinoamericanas, las brechas educativas son profundas. Esta problemática incluye la calidad de la infraestructura educativa, déficit de oferta docente de calidad, baja pertinencia del material educativo a los contextos locales, falta de acceso a servicios básicos, largas distancias para llegar a las escuelas y bajos niveles de aprendizaje.
En el Perú, alrededor de 2 millones de estudiantes viven en áreas rurales, lo que equivale al 22% de todos los estudiantes del país. La mayoría de estas escuelas son públicas y a menudo carecen de servicios básicos como agua, electricidad y conexión a internet. Más del 40% de las familias en áreas rurales son pobres. Según el Ministerio de Educación del Perú, algunos indicadores claves de educación rural son:
Según estimaciones del GEOM, iniciativa del Instituto Internacional de Desigualdades del London School of Economics co-financiada por VélezReyes+, más del 20% de la desigualdad de oportunidades del Perú puede predecirse por el lugar de nacimiento. No recibir una educación de calidad limita significativamente las oportunidades presentes y futuras de niños, niñas y adolescentes en el ámbito rural.
Por ello, ante una problemática educativa rural urgente, compleja y multidimensional, se han venido gestando diversos esfuerzos desde la sociedad civil y el sector privado, buscando complementar las acciones del Estado. Sin embargo, el ecosistema de iniciativas que trabaja por la educación rural está fragmentado y, en muchos casos, carece de las herramientas y recursos para generar cambios a la escala que el país necesita.
En mayo de 2022 nace Ruralia, la primera aceleradora de educación rural del Perú, como una iniciativa del movimiento empresarial Es Hoy. Su misión es acelerar el cierre de brechas educativas en las zonas rurales del país para garantizar una educación de calidad para todos los peruanos y peruanas.
El modelo incorpora procesos rigurosos de selección de intervenciones (Reto Ruralia), programas de maduración (Impulsa Ruralia), aceleración (Acelera Ruralia) y acompañamiento a las intervenciones seleccionadas para que escalen su impacto y generen evidencia para la política pública. Asimismo, fortalece el ecosistema de educación rural, creando conexiones e impulsando sinergias con múltiples actores.
En poco más de 2 años de creación, Ruralia ha logrado mapear a profundidad 220 intervenciones de todas las regiones del Perú, ha movilizado ~US$300 mil a favor de intervenciones educativas con impacto en el ámbito rural, y ha convocado a más de 200 expertos en educación y gestión de proyectos que han participado en los procesos de selección y ofrecido mentorías pro-bono a los participantes de Acelera e Impulsa Ruralia.
En las 2 ediciones de su programa de aceleración, ha brindado asesorías técnicas, mentorías y un fondo de US$160 mil dólares, invertido en el escalamiento de 10 intervenciones que ha impactado 170 mil personas de sus comunidades educativas.
Además, Ruralia ha acompañado la maduración del modelo de intervención de 27 intervenciones; y ha brindado espacios de capacitación virtual en temáticas como levantamiento de recursos, medición de Impacto y “Storytelling” a más de 700 personas de la Comunidad Ruralia.
Estamos felices de anunciar nuestro apoyo a Ruralia, con una inversión que tendrá los siguientes objetivos:
Con el objetivo ambicioso de impactar el 20% del ecosistema educativo rural (400 mil personas), desde VER+ nos entusiasma la posibilidad de colaborar con iniciativas como Ruralia, reconociendo el efecto transformador y multiplicador que esta organización genera en el ecosistema educativo y su potencial para impactar significativamente en el cierre de brechas en el ámbito rural.
Nos emociona el futuro de Ruralia, y confiamos en que nos ayudará a construir un futuro con mayor igualdad de oportunidades para todos y todas en el Perú.
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